El viernes pasado, el euro sufrió un revés al alcanzar su nivel más bajo en cinco meses frente al dólar estadounidense. Este declive se produjo después de que el Banco Central Europeo (BCE) insinuara la posibilidad de recortar las tasas de interés, mientras que la economía en auge de Estados Unidos probablemente retrase las acciones de la Reserva Federal hasta finales de año. Este escenario ha desencadenado una serie de repercusiones tanto en los mercados globales como en las economías locales, con una particular atención en la zona del euro y Japón.
Análisis fundamental
El euro se deslizó a 1,0644 dólares el viernes pasado, registrando una caída del 0,67% y marcando su mayor descenso semanal desde septiembre de 2022, con una disminución del 1,5% desde el comienzo de la semana. Este debilitamiento no solo refleja la fortaleza del dólar, sino también la incertidumbre en torno a las políticas monetarias tanto en Europa como en Estados Unidos.
El repunte generalizado del dólar también tuvo un impacto significativo en el yen japonés, que cayó a un nuevo mínimo en 34 años frente al dólar. Este movimiento ha dejado a los inversores atentos a posibles intervenciones por parte de las autoridades monetarias de Tokio, en un intento por estabilizar la moneda y mitigar los efectos negativos sobre la economía japonesa.
La volatilidad en los mercados de divisas se ha visto exacerbada por una serie de eventos clave a nivel global. Por un lado, una cifra de inflación más alta de lo esperado en Estados Unidos el miércoles pasado hizo que los inversores reconsideraran rápidamente las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal este año, lo que llevó a posponer la estimación de inicio de los recortes desde junio hasta septiembre. Por otro lado, el BCE indicó el jueves pasado que aún era probable que comenzara a reducir las tasas en verano, dada la caída abrupta de la inflación en la zona del euro. Esta divergencia en las políticas monetarias entre las dos principales economías del mundo ha generado una mayor incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros.
Análisis técnico

Para el índice del dólar DXY, en gráfico de 4 horas, se evidenciaba la tendencia bajista formada desde octubre del 2023, tras respetar la última resistencia de 4 horas del precio sobre los 107.350 USD. Desde el mes de noviembre, el par ha cotizado a la baja luego de que los datos de inflación de estados unidos empezaron a reaccionar y la economía aplanó la curva de rendimientos de la Fed, llevando la inflación hacia abajo nuevamente. El dólar ha reaccionado en los últimos días a las diferentes divisas como el Euro, la libra y el Yen. Para los últimos días, el dólar viene reaccionando al alza debido a que el IPC salió mayor de lo esperado. Esto significa que se pierde la confianza en que la inflación empiece a bajar y el dólar siga subiendo.
Además, al analizar los indicadores técnicos, se puede observar que el precio actúa por encima de la media móvil de 20 periodos, y sobre un cruce alcista, luego de respetar la banda inferior de bollinger. Sin embargo, está con niveles medios de 50 en el RSI que mide la fuerza de la cotización del precio, y se encuentra en niveles de sobre compra, lo que podría indicar signos de agotamiento en la tendencia o corrección alcista que presenta el dólar desde finales de 2023.
Los niveles importantes son: en la parte superior 107.00 USD, y en la parte inferior 100.650 USD.
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Por: Alejandro Osorio
Analista de mercados financieros, DFX




