El escenario financiero global se encuentra en un momento de alta expectación y volatilidad, con el dólar estadounidense y la libra esterlina ocupando un lugar central en la conversación económica. La semana pasada, estos dos protagonistas protagonizaron un emocionante capítulo de sus respectivas historias en el mercado, con decisiones clave de bancos centrales y datos económicos inesperados en el centro de atención.
Análisis fundamental
El dólar estadounidense, la moneda de referencia en todo el mundo, experimentó una ligera disminución el miércoles previo a una de las decisiones más esperadas en el calendario económico: la determinación de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Esta reducción del 0,1% en el índice del dólar, que mide su valor en comparación con otras monedas, dejó a los inversores en un estado de anticipación.
El mercado estaba a la espera de conocer la orientación futura de la Fed en relación con las tasas de interés. La incertidumbre sobre si la Fed mantendría sus tasas de interés entre el 5,25% y el 5,50% o tomaría otro camino añadía tensión a la situación. Los analistas apuntaban a que el presidente de la Fed, Jerome Powell, buscaría un enfoque neutral y cauteloso, reconociendo los avances en los datos económicos, pero enfatizando la dependencia continua de los datos para tomar decisiones futuras.
Los mercados de futuros también reflejaban una incertidumbre considerable, con una probabilidad del 30% de un aumento de un cuarto de punto en noviembre o un 35% de probabilidad de que esto ocurriera en diciembre, según la herramienta CME FedWatch.
Mientras tanto, la libra esterlina se encontraba en una situación aún más desafiante. La moneda británica experimentó una caída del 0,23% frente al dólar, alcanzando su nivel más bajo en casi cuatro meses. Esto se debió en gran parte a los datos sorprendentes sobre la inflación en el Reino Unido, que se desaceleró más de lo previsto en agosto.
Los datos oficiales revelaron que la inflación anual de precios al consumidor (IPC) en el Reino Unido cayó al 6,7% en agosto, un resultado inesperado que llegó un día antes de que el Banco de Inglaterra (BoE) anunciara su decisión sobre las tasas de interés. Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado un aumento al 7,0% desde el 6,8% registrado en julio.
Los expertos señalan que esta sorprendente debilidad en la inflación, especialmente en los servicios básicos, podría limitar el margen de maniobra del BoE y llevar a una subida de tasas más moderada, posiblemente de 25 puntos básicos. Algunos analistas incluso insinuaron que el mercado podría empezar a considerar la posibilidad de que el próximo movimiento del BoE sea una reducción de tasas, en lugar de un aumento, lo que podría afectar negativamente a la libra esterlina, particularmente en comparación con el dólar.
Análisis técnico

El par GBPUSD, en gráfico de 1 día, evidencia la confirmación que se venía planteando de la tendencia bajista luego de los distintos comportamientos del mercado en torno a datos de inflación por parte de estados unidos y algunas perspectivas hacia Reino unido. El precio del par está mostrando un debilitamiento de la libra, que venía subiendo en su cotización hasta mediados del mes de julio.
Además, al analizar los indicadores técnicos, se puede observar que el precio actúa por debajo de la media móvil de 20 periodos. Además, está en niveles medios del estocástico, operando por debajo del nivel 20, que son niveles de agotamiento en el par, llegando a sobre venta. El mercado en general está a la espera de la decisión de tipos de interés por parte de la Fed.
Los niveles importantes son: en la parte superior 1.31435 USD, y en la parte inferior 1.23000 USD.
Visite Fx Street, clic aquí
Por: Alejandro Osorio
Analista de mercados financieros, DFX




